Este hotel está situado de manera inmejorable en Lisboa, en plena plaza del Marques del Pombal junto al Fénix de toda la vida, que por algo son de la misma cadena. Para llegar desde Sintra no hay más que seguir las indicaciones hacia Marqués de Pombal y pasaremos por delante de la entrada al aparcamiento; no obstante, recomiendo que aparquéis en el parking del hotel Fénix al que se accede por la plaza porque es algo más ancho y no tendréis tanto problema de rozar el coche (aunque tampoco os creáis que es demasiado ancho); además, al tratarse de hoteles de la misma cadena no os pondrán ninguna pega, en nuestro caso dejamos el coche allí las dos noches que nos alojamos.
Nosotros de hecho, nos equivocamos y entramos el primer día en la recepción del hotel Fénix, que es de 4 estrellas, hasta que al ir a hacer el check-in nos dijeron que nos correspondía el Fénix Garden que estaba a la vuelta y es de 3 estrellas, bien, pues tengo que deciros que os recomiendo mucho más el Fénix Garden porque son 3 estrellas pero nuevísimo, que en algunas cosillas pueden llegar a parecer 4 sin mucha complicación.
Como aspecto destacable deciros que nos dejaron hacer el check-in y entrar en la habitación antes de las 12 de la mañana, ¡increíble!!, pero sí, para las 11.45h ya estábamos comprobando nuestra habitación y dejando las maletas listas para pasar allí dos días (y dos noches).
Nuestra habitación estaba situada en la planta séptima, concretamente era la 702, y daba a la parte de atrás, pero casi mejor porque así estábamos algo más alejados del tráfico que rodea la plaza del Pombal tanto de día como de noche. En esta parte de atrás además el hotel dispone de una zona de jardín con algunas mesas y sillas, y aunque en el ascensor se indica que se accede por la segunda planta, pues la verdad es que intentamos acceder un día pero no conseguimos dar con el acceso así que no sabemos muy bien por dónde se pasará.
La habitación tenía un tamaño medio, en realidad lo que pasaba es que era bastante cuadradita y como la cama era enorme dejaba un pasillito alrededor que sobre todo se hacía más estrecho a los pies de la cama entre esta y el escritorio que había en la habitación.
Aparte del escritorio, como siempre, encontrábamos una televisión sobre el mismo, el armario para dejar las maletas y un armario empotrado en uno de los laterales de la cama.
Yo personalmente eché de menos un espejo de cuerpo entero porque creo que la habitación quedaba un poco pobre así, solamente con un cuadro colocado sobre la cabecera de la cama y en posición horizontal.
En cuanto al cuarto de baño pues sobre todo tengo que destacar la ausencia de luz, me parece increíble que en una habitación tan luminosa hayan diseñado un baño tan oscuro, daba la sensación de que la luz estaba a media potencia, y encima, al estar decorado en color verde se acentuaba aún más la poca luz. En este caso no contábamos con bañera, sino con ducha de metro, la verdad es que no era demasiado amplia, y el lavabo era de los modernos que van sobre una placa en una especie de cristal con mueble simple de barras y una balda en la parte inferior donde habían colocado las toallas.
Antes de comentaros el servicio de desayuno buffet, debo deciros que es de destacar que en el hotel tienen moqueta en los pasillos pero no en las habitaciones, lo que desde luego es un punto positivo importante a tener en cuenta, y más aún desde el punto de vista que el hotel ahora mismo está bastante nuevo y así soportará mejor el paso del tiempo sin almacenar ácaros
Ahora sí, el desayuno: la verdad es que este desayuno también ha sido de los más completos, con un comedor muy amplio y muy luminoso a pesar de estar situado un piso por debajo de recepción (esto es: -1). Había tanto planchas de productos calientes como bacon, huevos revueltos, etc. Como productos fríos y bollería. Además, contábamos con fruta fresca cortada todas las mañanas, de manera que había piña, naranja y melón o sandía de forma alterna al menos los dos días que desayunamos allí.
Aparte teníamos las máquinas de café, leche, etc. Que en este caso se podía complementar con chocolate a la taza en sobres; y una amplia variedad de tes.
El único problema que tuvimos con el hotel fue que estamos seguros de que nos olvidamos allí una bolsa con algunas cosillas y a pesar de llamar el mismo día de la salida para reclamarla nos dijeron que no habían encontrado nada, así que desde este punto de vista, donde el hotel parece no hacerse responsable de nada pues no podría recomendarlo, sin embargo, y teniendo en cuenta el hotel de que se trata y el gusto que da volver después de un día visitando la ciudad a un hotel así, pues no puedo menos que recomendar el hotel para estancias cortas.
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